sábado, 7 de noviembre de 2015

Mi mundo de Rock

Es imposible que pueda hacerle justicia con letras a aquello que voy a abordar, sin embargo siento la imperiosa necesidad de intentarlo, para que tal vez así entiendan un poco más la locura de algunos enfermos.

Cuando chico tuve la hermosa suerte de nacer en una casa repleta de casetes y discos de todo tipo de música desde Queen, Charly García a Shakira y María Elena Walsh.
Pasaba a diario horas “cantando” sin saberme las letras y bailando sin saber un solo paso canciones que aunque en mi idioma no entendía ni una sola palabra de lo que decían.
 Desde pequeño  pasaba mucho tiempo solo cuando estaba en mi casa. Descubrí que la música llenaba mi hogar y que era la mejor forma de acompañarse a uno mismo.
Salteando capítulos de mi vida que poco importa aca . Entrando en la adolescencia  fui a mi primer recital de rock. Fui a una platea, con decirles que no me pude quedar ni un momento sentado en mi asiento ya les digo todo, al segundo lo mismo y al tercero no lo pude evitar y salte una reja para poder saltar con esa manada de enfermos  chocándose los uno a los otros.
En ese momento descubrí un mundo dentro de nuestro mundo.
Ese mundo mágico y loco  donde las remeras negras abundan, las zapatillas parecen estar al revés, los vasos de cervezas vuelan y  a las personas les gustan los gritos.
Donde todos comparten un mismo amor de distintas maneras , donde la música suena la gente baila, grita, salta, se emociona y sonríe. Donde el “rico” se abraza con el pobre” donde el "feo puede bailar con la "mas linda"donde cuando alguien se cae nadie se ríe y todos te ayudan a levantarte. Donde tu vaso es el mío y tu cigarro también.
Donde cada canción provoca lágrimas de alegría y revive quien sabe cuántas historias personales se despiertan en la mente de cada uno.
Abrázate con cualquiera, baila como quieras, grita, canta agita pero nunca dejes de saltar!! Esto es rock.
No estoy exagerando si afirmo que la sociedad debería aprender de lo que se vive en un recital. Donde nadie se abusa del débil, donde cada uno hace lo que quiera sin molestar al otro donde no existe la ropa de moda o el ultimo celular, donde las mujeres tienen el trono que merecen en los hombros de algún transpirado caballero, donde el artista se entrega a las personas y las personas a la música, donde  las lágrimas solo son de alegría, la música no solo es música también son ideas, sueños, donde la música trasciende el ocio y educa.
Se apagan las luces que te iluminaba, a manera de flash se encienden luces en el escenario en simultaneo suena el primer acorde de una guitarra, la batería y el bajo marcan la hora y el tiempo, el cantante espera su turno y todo empieza a girar, el piso empieza a temblar, la multitud a corear y yo te extiendo mi mano, te invito a esta “masacre” que yo llamo vida.  

“A leer cuanto se pueda y a escribir que ese sea el ocio, que para el sistema cada ignorante es negocio….. Porque escribir es como romper el hechizo, como saltar al vacío, como arengar al sumiso, como hacer tuyo lo mío” Leer y Escribir Las Pastillas Del Abuelo
Iván Ignacio Mammana