Esto fue redactado en enero del 2016 solo que dude mucho en si debía o no publicarlo.
Tres minutos o perla negra.
Se recomienda escuchar "Tres Minutos" La Vela Puerca antes o después de haber leído el siguiente texto.
Una vez más me
encuentro escribiendo sobre la condición del ser humano, de nuevo con este
tema que supongo por mí edad, energía y curiosidad me fascina y atormenta. Pero nunca pensé que yo me permitirá escribir sintiéndome así, tal vez no me
lo perdone mañana pero hoy... es lo correcto.
Es que si mi vida fueran tres
minutos y hubiera perdido uno sin haber hecho nada para que vivo?.
Uso, para
comenzar, con la siguiente frase de la canción “Tres minutos”- La Vela Puerca..
“tres minutos por vivir en una mortal fragilidad”
Cuantas veces pareciera que la semana, el día, el año y las
personas pasaron volando, pareciera que se fueran como se van los minutos, cada
tanto nos frenamos y decimos “uh ya estamos a fin de año” o el enemigo común de todo ser
humano mayor a 19 años “uh ya voy a cumplir xx años!!” y es cuando empezas a replantearte que
hiciste en todos estos años de tu vida, comenzas
a replantearte si en esos minutos que viviste “valió la pena estar acá”.
Probablemente pasaste la mayoría de esos días teniendo en
cuenta el estado de delicadeza del ser humano: que cuidado con el sol!, que cuidado
con comer esto o aquello!, ojo que tus dientes lo otro!, tu pelo!, tu abdomen!, tus
ojos! y todo el resto del cuerpo y es que hay que aceptarlo..,somos frágiles y es necesario que no nos duela nada para
poder continuar con todo, aunque también admitámoslo, exageramos bastante, pero no es
culpa de cada uno sino NUESTRA.
La vida son tres minutos, “una eternidad fugaz” ,mil momentos
que en un abrir y cerrar de ojos pasaron y
se terminaron.
Pero… valió la pena estar acá? Por mis ojos veo pasar cada sueño que logré, cada
sueño que murió, y veo todo aquello que
no hice, que no fui capaz de hacer, aquello a lo que le busque mil excusas para no
hacerme cargo de mi mediocridad, egoísmo y capricho, todo lo que
dije de más y todo lo que no dije, todo lo que tuve, tengo y perdí.
Pero me doy cuenta que al fin y al cabo viví, y es que vivo
aun, mientras yo, quien soy hoy es quien ayer forje y fui.
Y es que pensando dos segundos no puedo evitar darme cuenta que mi vida le hizo honor al
significado de mi nombre, “agraciado por dios”, tuve mucha suerte, nunca me
falto comida, techo, familia o agua y como si fuera poco tengo el placer de haber conocido personas
increíbles, asombrosas, admirables en fin ¡héroes de la cotidianidad! que
están y estuvieron a mi lado. Tuve fracasos que me hicieron crecer y tuve regalos
hasta para derrocharlos o darlos.. y es que hasta me di el lujo de poder arruinar varios.
Logré caminar siempre pisando hacia delante. Logré todo lo que conseguí en mi vida,gracias al apoyo inmenso que tuve. Y es que no es que quiera presumir pero… tuve y aún
tengo el lugar más hermoso del mundo en aquellos
brazos y tu ardiente corazón, ese escondite del dolor, de
pisar en barro, ese escondite donde dejo
de atormentarme, donde estoy seguro que en los minutos que vi pasar hice bien
ya que al fin y al cabo de otra manera no podría estar aquí.
Es que aquel día en que la música ya no escuche, mis ideales
se hayan atomizado, mi cerebro calmado y
tu intrincado conjunto de enorme corazón y mente se vea lejano, ese día estaré
MUERTO.
Soy quien hoy está parado acá frágil, capaz, egoísta,
caprichoso, soñador, cariñoso, agradecido y cualquier otro adjetivo que merezca que se me adjudique,
puede que esté a punto de morir mil veces pero que nunca me falte el calor de
esos momentos en donde siento que el
corazón se me prende fuego por estar cerca del sol, y es que ustedes son el
sol, porque en ese momento las horas dejaran de parecer segundos y la vida
dejara de parecer minutos, en ese momento los segundos serán años que nunca llevaran al fin y ese será peor de los
castigos
Iván Ignacio Mammana.