Es imposible que
pueda hacerle justicia con letras a aquello que voy a abordar, sin embargo siento
la imperiosa necesidad de intentarlo, para que tal vez así entiendan un poco más
la locura de algunos enfermos.
Cuando chico tuve la
hermosa suerte de nacer en una casa repleta de casetes y discos de todo tipo de
música desde Queen, Charly García a Shakira y María Elena Walsh.
Pasaba a diario horas
“cantando” sin saberme las letras y bailando sin saber un solo paso canciones
que aunque en mi idioma no entendía ni una sola palabra de lo que decían.
Desde pequeño pasaba mucho tiempo solo cuando estaba en mi
casa. Descubrí que la música llenaba mi hogar y que era la mejor forma de
acompañarse a uno mismo.
Salteando capítulos de mi vida que poco importa aca . Entrando en la adolescencia fui a mi primer
recital de rock. Fui a una platea, con decirles que no me pude quedar ni un
momento sentado en mi asiento ya les digo todo, al segundo lo mismo y al
tercero no lo pude evitar y salte una reja para poder saltar con esa manada
de enfermos chocándose los uno a los
otros.
En ese momento descubrí un mundo dentro de nuestro mundo.
Ese mundo mágico y loco donde las remeras negras abundan, las
zapatillas parecen estar al revés, los vasos de cervezas vuelan y a las personas les gustan los gritos.
Donde todos comparten un mismo amor de distintas maneras , donde la música suena la gente baila, grita, salta, se emociona y sonríe. Donde el “rico” se abraza con el pobre” donde el "feo puede bailar con la "mas linda"donde
cuando alguien se cae nadie se ríe y todos te ayudan a levantarte. Donde tu
vaso es el mío y tu cigarro también.
Donde cada canción provoca lágrimas de alegría y revive quien sabe cuántas historias personales
se despiertan en la mente de cada uno.
Abrázate con cualquiera, baila como quieras, grita, canta
agita pero nunca dejes de saltar!! Esto es rock.
No estoy exagerando si afirmo que la sociedad debería aprender
de lo que se vive en un recital. Donde nadie se abusa del débil, donde cada uno
hace lo que quiera sin molestar al otro donde no existe la ropa de moda o el
ultimo celular, donde las mujeres tienen el trono que merecen en los hombros de
algún transpirado caballero, donde el artista se entrega a las personas y las
personas a la música, donde las lágrimas
solo son de alegría, la música no solo es música también son ideas, sueños,
donde la música trasciende el ocio y educa.
Se apagan las luces que te
iluminaba, a manera de flash se encienden luces en el escenario en simultaneo
suena el primer acorde de una guitarra, la batería y el bajo marcan la hora y
el tiempo, el cantante espera su turno y todo empieza a girar, el piso empieza
a temblar, la multitud a corear y yo te extiendo mi mano, te invito a esta “masacre”
que yo llamo vida.
“A
leer cuanto se pueda y a escribir que ese sea el ocio, que para el sistema cada
ignorante es negocio….. Porque escribir es como romper el hechizo, como
saltar al vacío, como arengar al sumiso, como hacer tuyo lo mío” Leer
y Escribir Las Pastillas Del Abuelo
Iván Ignacio Mammana



Pero ¡por favor! Nunca mejor dicho Iván, un placer coincidir en esta inoxidable pasión.
ResponderBorrarGracias Guille!, no sabia que tenias un blog tambien, ya me paso!.
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